Préstamo a Interés Fijo vs Variable
Elegir el tipo de interés es elegir cuánta tranquilidad quieres tener en los próximos años frente a los cambios del mercado.
Interés Fijo: La paz mental
Con un préstamo a interés fijo, sabes exactamente cuánto vas a pagar desde la primera hasta la última cuota. No importa si la inflación sube o si el Banco Central Europeo eleva los tipos al 5%. Tu cuota no se mueve.
Ventajas: Seguridad total, planificación sencilla.
Inconvenientes: Suele ser un poco más caro inicialmente que el variable.
Interés Variable: La apuesta
El interés variable suele estar ligado a un índice (como el Euribor) más un diferencial. Si el Euribor está bajo, pagas muy poco, pero si sube, tu cuota puede dispararse peligrosamente.
Elegir Fijo si...
- No quieres sorpresas en tu presupuesto.
- El mercado de tipos está en mínimos históricos.
- El plazo del préstamo es largo (más de 10 años).
Elegir Variable si...
- Tienes capacidad de ahorro por si la cuota sube.
- Crees que los tipos van a bajar pronto.
- Es un préstamo a corto plazo.
¿Y los préstamos mixtos?
Han ganado popularidad recientemente. Ofrecen un tramo inicial fijo (por ejemplo, los primeros 5-10 años) y luego pasan a variable. Es una solución de compromiso que protege tus primeros años de hipoteca o préstamo.